Gres
II aC
Illa Pedrosa (L’Estartit - Torroella de Montgrí - Baix Empordà)
Entre 1959 y 1970 tuvo lugar la excavación de un pequeño barco romano de cabotaje hundido junto a Isla Pedrosa (Torroella de Montgrí, Baix Empordà). Esta excavación, realizada por Federico Foerster Laures, pionero de la arqueología subacuática en nuestro país, bajo la dirección de Miquel Oliva, fue la primera que se llevó a cabo de forma metódica en la costa catalana: documentación detallada de los trabajos, planimetría, estudio pericial de los distintos materiales y, finalmente, una publicación preliminar en 1975.
El cargamento del barco consistía en más de 300 vasijas de cerámica de barniz negro (Campaniana A, salvo dos o tres piezas de Campaniana B), varias ánforas y, en un caso excepcional, 130 muelas de molino, que formaban al menos unos setenta molinos rotatorios completos de manivela. A todo ello, se le tiene que añadir unas cuantas monedas y otros objetos propios de la tripulación. El conjunto se ha datado con bastante precisión entre los años 140 y 130 a. C.
Los molinos rotatorios manuales estaban formados por dos piezas circulares y de sección troncocónica, una convexa y la otra cóncava, que encajaban entre sí: una, la inferior, fija, llamada meta y la superior, llamada catillus, que, unida a la otra mediante un eje de madera, giraba para moler. El catillus presenta una abertura central que servía tanto para encajarlo en la meta como para verter el grano que se molía, y los agujeros donde se fijaba el mango que permitía hacerlo girar. La meta, en cambio, solo presenta la abertura central de encaje del eje. Los molinos de Isla Pedrosa miden entre 32, 5 y 37 cm de diámetro y pesan entre 20,5 y 22 kg.
Los análisis petrológicos han determinado que la piedra de los molinos procedía de las canteras cercanas a Ullastret, muy probablemente de las de los Clots de Sant Julià, en Peratallada. Desde allí, una vez fabricadas, debieron ser transportadas a Empúries, donde se cargaron en el barco, que zarpó del puerto emporitano en dirección sur, hacia un destino al que nunca llegó.