Cristal moldeado sobre varilla
IV-III aC
Empúries (L’Escala – Alt Empordà)
El collar que presentamos hoy aquí procede de las compras realizadas por la Comisión de Monumentos de Girona de objetos que fueron sistemáticamente expoliados de las necrópolis de Empúries hasta bien entrado el siglo XX, momento en el que las excavaciones oficiales ya llevaban años en marcha.
Está compuesto por más de un centenar de cuentas de cristal, moldeadas sobre una varilla para que salieran con el orificio para ensartarlas ya formado. También hay algunas de piedra y otras de fayenza, una pasta silícea esmaltada de origen o influencia egipcia, que suele presentar un brillante color azul turquesa o verde. Mide aproximadamente 66 cm de largo, con las cuentas ensartadas formando una doble vuelta. Se ha considerado que procede del Mediterráneo oriental y, al carecer de contexto, se ha datado ampliamente entre los siglos IV y I a. C.
Los collares de cuentas suelen aparecer en las excavaciones con las cuentas sin ensartar. Dependiendo del estado de conservación de la tumba, es posible recuperarlas todas, o al menos una buena parte. Solo en muy contadas ocasiones los arqueólogos han podido discernir su disposición original. La iconografía antigua nos ayuda a ver cómo eran y cómo se llevaban, de forma diferente, por hombres y mujeres. Por ejemplo, podemos fijarnos en las terracotas púnicas de Ibiza o en las conocidas Damas de Elche y de Baza.
Este collar, como la mayoría de los demás del mismo tipo y época, ha sido reconstruido modernamente. No podemos tener la certeza de que la disposición que vemos hoy sea la original. Pero eso no resta validez a estos collares. Los proyecta hacia un futuro que quienes los lucieron en vida y los conservaron tras su muerte seguramente nunca hubieran imaginado. Son joyas antiguas con una visión contemporánea. Se han convertido en joyas para la eternidad.