Cerámica ática de figuras negras
V aC
Empúries (L’Escala – Alt Empordà)
Los alabastros cerámicos, procedentes de Corinto o Atenas, servían como base para una suntuosa decoración, que podía hacer que el recipiente fuera tan atractivo, si no más, que su contenido (ungüentos o aceites perfumados, destinados a los difuntos). Hoy presentamos una muestra de todo ello: un alabastro cerámico ático decorado con pintura de figuras negras, atribuido al Pintor de Haimon, activo en la primera mitad del siglo V a. C. Procede de una de las tumbas saqueadas de las necrópolis griegas de Empúries.
Conserva el aspecto periforme de los alabastros orientales, con un cuello corto rematado por el característico borde plano en forma de seta. Incluso conserva, en la parte superior, las dos protuberancias que sirven de pequeñas asas. Su forma y dimensiones (unos 16 cm de altura) se ajustan perfectamente a los modelos orientales.
El labio, el cuello y la base negros, con bandas negras alternadas con bandas reservadas, enmarcan dos frisos decorativos, separados por una zona central con un patrón de cuadros y puntos en forma de tablero de ajedrez.
El friso superior muestra a Dionisio coronado y sentado en un taburete. El resto está ocupado por sátiros danzantes, ánforas, vasijas y racimos de uvas.
El friso inferior muestra a una ménade sentada, con otra ménade y un sátiro danzante a cada lado. En los espacios vacíos y en el fondo hay guirnaldas de flores.
Estas escenas, que, recordemos, acompañaban al difunto, nos transportan a los antiguos himnos homéricos dedicados a Dionisio:
Sé nos propicio, Irafiota, apasionado por las mujeres;
los aedos te cantamos al empezar y al terminar;
y no es posible acordarse del sagrado canto y olvidarse de ti. (Himno I)
Y así, salve, ¡oh, Dioniso, el de los muchos racimos!
Concédenos que podamos llegar nuevamente
y con alegría a estas horas;
y, partiendo de estas horas, a muchos años. (Himno XXVI)
(Traducción de Luis Segalá Estalella del griego al castellano, Obras completas de Homero, Barcelona, Montaner y Simón, 1927)