Terra sigillata
II dC
Tolegassos (Viladamat - Alt Empordà)
La villa de Tolegassos, en Viladamat, ha proporcionado un conjunto muy rico y variado de materiales, que nos permite conocer diversos aspectos de la vida cotidiana en una explotación agrícola de la época imperial romana. Objetos de uso doméstico y personal, herramientas para el trabajo del campo y las actividades artesanales, muebles, instrumental médico e incluso un instrumento quirúrgico muy especializado: una aguja para operar cataratas, que ya os hemos presentado.
En esta ocasión, nos centraremos en un objeto mucho más humilde, que nos transporta a las largas jornadas de los campesinos bajo un sol implacable: una pequeña cantimplora de terracota que mantenía el agua fresca, muy parecida a nuestros cántaros.
Del tipo conocido como Terra sigillata africana A, fue hallada en un relleno de pozo y puede datarse en el siglo II d. C., probablemente en la segunda mitad. A pesar de sus pequeñas dimensiones, unos 15 cm de diámetro, su fabricación es bastante compleja. Vista de lado, presenta una sección aplanada y lenticular. Las dos mitades convexas, que se unían para formar el cuerpo del recipiente, tenían que ser torneadas. A continuación, se añadían el cuello y la boca, torneados por separado, y finalmente las asas, que se modelaban a mano. Por último, en algunos casos como el nuestro, se decoraba con un par de finos círculos concéntricos. Una vez esmaltada, la cantimplora se colocaba en el horno para su cocción.
En ocasiones, ciertos objetos arqueológicos, más allá de su innegable valor científico y patrimonial, tienen la virtud de hacernos sentir muy cercanos a las personas que los utilizaron y a las situaciones en las que se emplearon. La cantimplora de Tolegassos es uno de estos objetos.